¿Cuál es el origen?
Según varias páginas que promueven su uso y se benefician de él, la reflexología surge hace poco más de 4000 años, en culturas tan antiguas como los Egipcios y los Chinos, otros no aluden a estas culturas pero si a Hipócrates. Otros nos hablan de los Incas.
En lo que todos coinciden es que la reflexología como más o menos la conocemos comenzó con el trabajo de William Fitzgerald.
¿Cuál es la realidad?
Pues como muchos podríais suponer, no hay ninguna evidencia que apoye a las teorías que dicen que se creó tanto en China , Egipto, Incas u otras culturas.
La reflexología nació de la derivación de la terapia zonal, alcanzando cierta popularidad en Europa, Rusia y América a finales del S. XIX.
La Terapia Zonal, nace de manos de W. Fitzgerald y E. Bowers, gracias a su tratado “Zone therapy”, donde nos cuenta que el cuerpo está dividido en 10 zonas verticales, 5 a cada lado, que van desde la parte superior de la cabeza hasta las puntas de las manos y pies. Riley añade 2 zonas horizontales.
La terapia zonal aplicaba presión con bandas y pinzas para tender la ropa en los dedos de las manos y los pies, sin insistir especialmente en los pies.
A su vez, la terapia zonal es una versión norteamericana de la digitopuntura, cuyo nombre en Japonés es Shiatzu.
La digitopuntura es una variante de la acupuntura, en la que se aplica presión en los puntos reflejos propios de la acupuntura, eso si, cuando las escuelas de acupuntura se pongan de acuerdo en la posición exacta de estos puntos.
Así, a modo de resumen podemos decir, que la reflexología nació a partir de la acupuntura, de la que se deriva la digitopuntura, de la que ha su vez nace la terapia zonal y de la que se deriva la reflexología.
¿Cómo funciona?
Nos cuentan en esta página: Instituto de reflexología integral A.C. que
La reflexología está basada en la teoría ampliamente comprobada de que existen micro-conexiones evidentemente nerviosas y linfáticas de muchos puntos específicos del cuerpo entre sí. A esas áreas en donde se localizan zonas reflejas de cada parte del cuerpo, se les conoce con el nombre de "Zonas Microreflejas".
Para ilustrar lo anterior, propongamos un ejemplo: Tomemos un órgano especifico, que puede ser: la Vejiga Urinaria. Este órgano tiene pequeñas áreas microreflejas en la palma de las manos, en la planta de los pies, (vea el mapa de los pies en este mismo sitio) en el pabellón de la oreja, en el cuero cabelludo, en el iris de los ojos, en las uñas y en algunos sitios más (fin del ejemplo).
Mediante la adecuada estimulación de esos puntos reflejos, la funcionalidad del órgano o estructura que refleja, se podrá modificar
¿Cómo funciona realmente?
Bien, como sabemos, la reflexología moderna es la rama de la terapia zonal que se aplica en los pies.
En la reflexología actual, las zonas de la terapia zonal han sido sustituidas por doce “meridianos” a lo largo de los cuales fluye una misteriosa forma de energía llamada por los chinos Ch’i , o energía yin/yan para muchos.
Como se comprenderá, estos meridianos o líneas son tan imaginarias como las líneas de energía de los esquemas de acupuntura. Un camelo, vaya.
Pero… a mi me lo han hecho y ha funcionado, el dolor ha disminuido
Intentemos explicar porque algunas personas pueden notar una cierta mejoría al realizar una sesión o varias sesiones de reflexología (valido también para terapia zonal, acupuntura, homeopatía, y tantas otras que no me apetece mencionar).
Sabemos perfectamente que a lo largo de la historia de la medicina han surgido diversos tratamientos que convencieron a millones de personas y que hoy se sabe que eran inútiles y muchas de ellas hasta peligrosas.
Pongamos como ejemplos claros las purgas y las sanguijuelas, que solo fueron abandonadas cuando se las comparó objetivamente con simplemente dejar a la enfermedad seguir su curso natural.
El ser humano tiene un elaborado conjunto de defensas naturales para hacer frente a lesiones o enfermedades, la sangre se coagula, los huesos se sueldan, tenemos anticuerpos que atacan a agentes externos, y un largo etc. Con el tiempo suficiente nos recuperamos sin ningún tipo de intervención.
Pero si alguien que afirma tener poderes sanadores te da píldoras azucaradas, o pronuncia un encantamiento, o te aprieta con el dedo en un punto concreto del pie nos convencemos fácilmente de que la curación, cuando llega, es cosa suya.
Post hoc, ergo proper hoc , después de esto, luego a causa de esto. Se trata de una falacia lógica muy común en el ser humano.
Otro efecto acusado es el efecto placebo, donde un falso tratamiento induce a una “autentica” mejora biológica una vez estamos convencidos del poder curativo de un médico o de un tratamiento.
El efecto placebo no puede hacer crecer el pelo en la cabeza de un calvo, pero sí puede influir en la percepción del dolor.
Clasificación de la reflexología
Según donde se estudien las zonas microreflejas tenemos una amplia variedad de tratamientos reflexológicos, a cada cual igual de inútil.
Estos son: Iridología, reflexología auricular, podálica, de la mano, del cuero cabelludo, facial, de los dedos y uñas, abdomen, de la piel, etc.
Aplicaciones prácticas
Echando un mínimo vistazo a una de estas páginas sobre la reflexología podemos ver que el tratamiento reflexológico puede afectar a este tipo de enfermedades: Ánemia, Artritis, Diabetes, Tumores y otros tantos más…
Eso si, se cuidan mucho de decir que no se pretende sustituir ningún tratamiento médico, y que todo tipo de padecimiento sea tratado por el personal médico legítimamente cualificado.
Mi pregunta es, si funciona, ¿por qué estas recomendaciones?
Es evidente la respuesta.
Un saludo a todos/as.
Más información y fuentes del texto:
Instituto de Reflexología A.C.
Asociación Española de Reflexología
¿Tenian ombligo Adán y Eva?. De Martin Gardner
Ciencia o vudu. De Robert L. Park






